Bomberos Voluntarios de San Vicente



La historia de los Bomberos Voluntarios de San Vicente tiene su comienzo a finales de 1954 cuando el partido aun estaba conformado por San Vicente, Alejandro Korn, Domselaar, Numancia y Guernica, abarcando así un extenso territorio. Sumado a esto, como su nombre lo indica, el cuartel estaba compuesto íntegramente por hombres que hacían su labor de socorrer de forma voluntaria. Tarea nada fácil para ese entonces.

Por lo tanto, debido al constante sacrificio, por resignar parte de sus vidas privadas y por ponerse en riesgo al querer salvar vidas ajenas, cabe destacar a esta institución y sus ejemplares hombres y mujeres.

El relato oral indica que el primer hecho que dio origen a la formación de un cartel de bomberos a sido un incendio que presencio el ex presidente Perón cuando procedía a descansar en su quinta. Luego de este hecho, el general tomo la decisión de reunirse con el entonces comisario José Manuel Fernández para poner en marcha la idea de éste. La misma consistía en crear un cuartel de bomberos voluntarios en el distrito. De esta forma, para poder lograrlo, el comisario Fernández debió conseguir la participación de todos los vecinos del partido.

Con tal fin, Fernández se traslado a una metalurgia llamada Bondoni para tratar de convencer a sus operarios de la importancia de contar con un grupo de bomberos. La reunión tuvo éxito ya que la propuesta fue aprobada y puesta en marcha, desencadenando otras reuniones posteriores en la sede municipal del partido.

 

Los integrantes inaugurales del primer grupo organizador han sido los siguientes: el comisario Fernández (fundador), Bellanza (primer jefe de bomberos y dueño del local sede del cuerpo), Carlos Gioiosa, Juan Carlos Caballero y Juan Ginocchio.


Al poco tiempo, un 9 de enero de 1955, se oficializa el cuartel dándole así un marco legal al deseo de fundar la asociación Bomberos Voluntarios de San Vicente. Tal hecho fue promovido por el mismo Intendente Municipal Alberto Gaetani, quien condujo el municipio entre 19252 y 1955 siendo él el precursor de la conformación de la asociación de Bomberos. Por esta grata acción aún se recuerda al ex intendente que logro en el mismo día que convoco la reunión consagrar a la asociación.

Gaetani asumió la intendencia el 1 de mayo de 1952 y la concluye en septiembre de 1955 habiéndose establecido como vecino de San Vicente diez años antes de su último día como intendente. Para finales del 2008 se lo conmemoró poniéndole al histórico salón del Palacio Municipal el nombre de este destacado médico y vecino que ha participado en hacer realidad el sueño de contar con propios bomberos heroicos.

De esta forma, el primer cuerpo en el distrito quedo conformado de la siguiente manera: Fermín Cabral, Rafael Ceragioli, Aldo Ginocchio, Juan Ginocchio, Carlos Gioiosa, César Rafael Lafón y Alfredo Saracco.

     

Este primer cuerpo realizo sus primeros pasos formando una Comisión Provisoria para redactar el Estatuto que regiría la institución y comenzar a poner en conocimiento al pueblo y así luego poder recaudar fondos mediante una cuota social.

Como consecuencia de haberle dado un marco legal, la municipalidad pudo donar en 1955 el primer móvil para socorrer y apagar incendios. Este móvil consistió en un antiguo tractor en desuso que fue reacondicionado colocándole un tanque regador y así combatir las llamas.

En la década del 60` se inicia un nuevo desafío, a saber: tratar de construir un destacamento en la ciudad de Guernica. El principal objetivo de esta iniciativa era poder aumentar la eficiencia reduciendo considerablemente el tiempo que se demoraba en llegar desde San Vicente a Guernica.

Luego de mucho esfuerzo por parte de la Comisión y de la gran colaboración de los vecinos, se obtuvo el espacio físico y el material necesario para comenzar a edificar el destacamento, para luego preparar a los nuevos bomberos destinados a ese lugar. Transcurrido un tiempo, el personal ya se encontraba preparado para trabajar de forma independiente, por lo que se resuelve que deje de estar bajo la orden de Central San Vicente y que Guernica se convierta en un cuartel separado.

En Diciembre de 1976 el Padre Eduardo Maffia, que en ese entonces encabezaba la parroquia San Vicente Ferrer que esta aledaña a los bomberos, decide tomar parte del cuartel. Sobre esto ha indicado Alberto Gómez, amigo del Padre, que ante la pregunta del porque decidió hacerse bombero él le respondió: “como quieres que no concurra a los incendios de noche, si soy el primero que se despierta cuando suena la sirena”.
 

Tan es así que un día fue a presenciar como era la previa a la salida y como no había llegado aún el chofer, el mismo se subió al camión para ir hasta el siniestro.
Por esto, y por sus humildes acciones que ha tenido en el cuartel, aún hoy se lo recuerda como un brillante bombero y una excelente persona.

Decía él que “a veces estoy confesando a un parroquiano y comienza a sonar la sirena, lamentablemente lo tengo que dejar con la palabra en la boca, porque debo ir a socorrer a otro vecino en algún accidente o incendio” y continua diciendo que “las dos cosas responde a una misma necesidad: ayudar al prójimo”.

Pero la historia de los bomberos ha quedado marcada por un hecho puntual.
Un día, 26 años después de la fecha inaugural del cuartel, ocurre un suceso que deja cicatriz en la institución y en la memoria de muchos de sus heroicos integrantes.

 

Fue en una oscura noche del 8 de Marzo de 1981, a las 4:45 am, cuando la Central San Vicente recibe un llamado desde Bransen para solicitar apoyo ante un siniestro de gran magnitud: un tren carguero, que había descarrilado, colisiona con un tren de turistas que venia a gran velocidad desde Mar Del Plata. Todos los hombres acudieron al lugar de forma inmediata, a lo que luego se llamo “La tragedia de Bransen”, para asistir a los heridos que se encontraban entre una espesa oscuridad y retorcidos hierros.
 

Aquel accidente tuvo tal dimensión que algunos de los integrantes del cuartel no han podido soportar ese día de terror decidiendo dejar el destacamento. Pero otros continuaron una mayor voluntad, atravesando obstáculos para obtener luego en la década del 90`dos grandes logros: se crea la Brigada de Buceo y la Brigada Infantil.

La Brigada de Buceo fue formada gracias a la iniciativa de Luís Barreto y Juan Cabañes en el momento que toman conciencia de la necesidad de la misma, ya que hasta esa fecha el sistema que se utilizaba para sacar los ahogados era mediante ganchos que se arrojaban al agua para interceptar al cuerpo y arrastrarlo hasta la orilla. De esta forma, luego de largas gestiones realizadas por los mismos bomberos, se consigue un subsidio para obtener los elementos necesarios para cubrir los servicios de buceo.

El segundo logro ocurre en 1993, con la formación de la Brigada Infantil, gracias a la idea inicial que surgió un 26 de Julio del mismo año por parte del entonces Sub Comandante Eduardo Almonacid. El motivo por el cual Eduardo planteó la necesidad de esta brigada se debía a que “una persona que a los 18 años decide ingresar al cuartel necesita, por lo menos, de 2 años para amoldarse, mientras que un chico que sale de la Brigada esta formado para trabajar”

 

Diez años después continúa el crecimiento del cuartel con la creación de la Brigada de Materiales Peligrosos. Ésta comienza a tomar forma en el 2003 cuando se inicia una intensa capacitación del personal que debería superar una prueba final en la vecina ciudad de Cañuelas. En esta ciudad los integrantes de la Brigada concluirían su perfeccionamiento bajo las instrucciones de los especialistas durante todo el 2004.

   

Si bien la historia a marcado al Cuartel, éste también a marcado la historia sanvicentina mediante sus ejemplares presidentes. Estos han sido los siguientes: José Manuel Fernández (fundador), Calixto Estévez (segundo presidente), Ledislao Iguain, Juan De Candia, Antonio Angueira, Spala, Jorge Pardo, Eduardo Narciso Fernández (hijo de José Manuel), Ricardo Morales, José Eduardo Fernández Dewey y, hasta el 2005, Roberto Pacheco.

Es importante mencionar que aún en la actualidad la Asociación de Bomberos Voluntarios de San Vicente continúa manteniéndose por sus propios medios, organizando eventos para generar ingresos y luego invertirlo y por la colaboración de los vecinos del partido. Solo de forma eventual recibe ayuda por parte del gobierno, ya sea nacional, provincial o municipal, siguiendo en pie únicamente por medio de un interminable sacrificio y entera dedicación por parte de los que día a día se dirigen a socorrer a quienes lo necesiten.

Central de San Vicente – San Martín 177 – Teléfono 48-143

Destacamento A. Korn – Don Quijote Y Saavedra – Teléfono 42-3393

Desde cualquier parte del Distrito – Teléfono 100

Fuentes:

- Revista: 50 años de los Bomberos. 2005
- Semanarios: “El Pueblo” – “Inforegión”